El invierno en El Cotillo no es lo que la mayoría espera — ni para bien ni para mal. Es otra cosa.

El viento existe. En diciembre y enero puede soplar con fuerza durante varios días seguidos, especialmente por las tardes. No es un viento mediterráneo suave — es el alisio atlántico, que viene de lejos y llega con carácter. Algunos días las playas del norte son imposibles; otros, están en calma perfecta. No hay forma de saber cuál será cuál hasta que amanece.

La temperatura del aire rara vez baja de 17 grados. El sol sale todos los días — o casi todos. La luz de invierno en el norte de Fuerteventura tiene una cualidad especial: más baja, más dorada, más larga. Los atardeceres duran más que en verano.

Los restaurantes abren. Las playas están casi vacías. El pueblo recupera su ritmo propio, que no tiene nada que ver con el de agosto. Para quien busca descanso real, vaciamiento, silencio con buena temperatura — el invierno es la mejor temporada. Para quien necesita sol garantizado y mar en calma cada día, mejor esperar a abril.

Nosotros preferimos el invierno. Pero somos conscientes de que no es para todo el mundo.