No somos críticos gastronómicos ni pretendemos serlo. Pero llevamos tiempo en El Cotillo y hemos desayunado en casi todos los sitios. Estos son los tres a los que volvemos.

Marameo, en la Calle 3 de Abril, justo frente al apartamento. Pizza y pasta, sí, pero también hacen desayunos tranquilos entre semana. La terraza de la mañana, antes de que llegue el calor, es uno de los mejores sitios del pueblo para leer durante una hora con un café.

Restaurante La Vaca Azul, en Calle Requena. Más orientado a la cocina canaria y el pescado, pero abren temprano y tienen una barra donde se desayuna rápido y bien. El entorno no es bonito — es un local de toda la vida — pero el café es de los mejores del norte de la isla.

Piedra Alta, un poco más alejado del centro. Tranquilo, con terraza y una carta de desayunos más cuidada que la media. Para los días en que uno tiene tiempo y ganas de estar sentado sin prisa.

El Cotillo no tiene cafeterías de especialidad ni brunch de diseño. Tiene bares de pueblo con buena materia prima y gente que lleva años haciendo lo mismo. Eso, bien mirado, es suficiente.